Cuando nos hacemos mayores (pero con salud, desde luego), a veces nos entra mucho sueño y parece que las horas pasan como vacas perezosa por el paisaje. Esto era lo que le sucedía a Chips a medida que avanzaba el trimestre de otoño y los días se acortaban hasta el punto de hacerse necesario encender el gas antes de la hora de pasar lista. Porque Chips, como los viejos lobos de mar,…