
En una modesta habitación, justo enfrente del internado de Broockfield, vive desde su jubilación el profesor Chipping, al que todos, profesores y alumnos llaman Chips. La elección de este lugar para pasar sus últimos años no fue producto de la improvisación. Hacía tiempo que la vida del profesor giraba en torno a la citada institución, así como a su profesorado, sus clases de lenguas clásicas y sus alumnos, distintos cada año. Por ello, al dejar su trabajo, no podía elegir mejor destino de retiro que aquella casa, perteneciente a la señora Wicket, en la que ambos podían guiarse más por la hora de Broockfield, que por la de Greenwich.
Desde este lugar, a través de sus ventanas, de las visitas de los alumnos del colegio y de los paseos del propio Chips al internado, afloran a la memoria del protagonista cada uno de los muchos recuerdos cosechados durante todos sus años de trabajo. Recuerdos que en su inmensa mayoría giran en torno a la apacible y solo tal vez solitaria vida del profesor. Y es a través de estos recuerdos como se nos desvela la personalidad del protagonista. Un hombre divertido a la vez que melancólico, tan estricto como cercano, solitario para los que no profundizaron mucho en su existencia, a pesar de que una vez estuviera casado; un personaje que hasta su último adiós hizo gala de la dignidad y generosidad propias de un hombre bueno, y que en sus últimos momentos recordaba los apellidos de todos y cada uno de los jóvenes que pasaron por sus aulas.
Sus recuerdos son también la disculpa para mostrar el paso de los muchos años del viejo y carismático profesor, tantos que nadie sabe cuándo llegó ni qué aspecto tenía entonces, ni si estuvo casado, ni que tuvo un hijo; tantos como para vivir algunos de los más notables acontecimientos bélicos de Inglaterra y del mundo de finales del siglo XIX y principios del XX.
James Hilton, autor de esta entrañable crónica, homenajea con ella el oficio de la enseñanza y de la vida académica. Su personaje principal está basado en la figura de su padre, John Hilton, director de la Clapel End School de Walthamstow, y en uno de sus profesores. Fue a través de este tierno personaje como comenzó a adquirir fama en el mundillo literario, siendo ganador años después de un Óscar como guionista de la película La señora Miniver. M.L.P
En la frontera

