
Matgorzata Mycielska, Aleksandra Mizielinska. Ekaré, 2016 Cuando leo libros como estos lo primero que me asombra es la capacidad creadora que tiene el género humano; la imaginación no parece tener límites desde que el hombre utilizó la primera herramienta con un fin determinado. Como bien apuntan los autores, los inventos pueden surgir de un sueño o de una necesidad, pero lo bueno es que esa capacidad está en todos nosotros, ahora, eso si, no es…


