
Estudió Magisterio por vocación, con la intención de hacer un mundo mejor, pero antes de ejercer se cruzó en su camino el Teatro y no pudo rechazar su invitación a subirse a las tablas. A día de hoy, aún no ha visto la puerta de salida de ese mundo mágico (y si algún día la vio, se hizo el loco). Y siguió estudiando para que el público se riese, y así aprendió…


